domingo, 27 de abril de 2014

Notas y artículos sobre Hábitos Alimenticios

                                                       articulo

Investigación


5 de abril de 2014
martínez cid del prado carla viviana.
                                                                                                     Grupo: 613


Al realizar el análisis de los resultados en el orden que se presentaron se puede decir que en el entorno del plantel están ubicados comercios en los cuales los estudiantes pueden comprar los diferentes alimentos que se les ofrecen, alimentos que se caracterizan por ser ricos en calorías. Este entorno se convierte en el espacio social (Bourdieu, 2002) en donde se comparten gustos y preferencias y al mismo tiempo se van moldeando los gustos o preferencias alimenticias.

Fue importante realizar la investigación con universitarios que tuvieran un tiempo de estancia en el plantel lo suficiente para poder identificar la influencia del espacio social en la formación de sus bitos alimenticios. Este dato también revela que a pesar de que los alumnos tienen estudios de nivel superior, se presenta el bito sobre la in- gesta de alimentos hipercalóricos.
Dado que las jornadas diarias de estudios son de mínimo seis horas, la mayoría de los alumnos hace al menos una comida al día en el plantel. La mayoría de los alumnos refiere que ingesta alimentos de preparación rápida y no los que se ofrecen en la cafetería, que están catalogados como completos y balanceados. Sin embargo, al hacer una revisión de lo que ahí venden se encuentra todo tipo de alimentos. De estos alimentos, la mayoría son consumidos por gusto siguiéndoles la accesibilidad y necesidad. Llama la atención que a pesar de las campañas que existen en los diferentes medios sobre la problemática del sobrepeso y obesidad, de la accesibilidad a la información que tienen y del nivel de preparación de los alumnos, la respuesta precisa de por gusto se establece por encima de aquella se sustenta en la información oficial, es decir el conocimiento.
 A pesar de que la universidad sigue la política de ofrecer a tras de la cafetería alimentos sanos a los estudiantes, ellos prefieren consumir los que se ofrecen en la calle, que se caracterizan por ser hipercalóricos. Además, la mayoría de los alumnos consume entre comidas alimentos de los denominados chatarraasí como dulces y caramelos, siendo menos frecuentes los que consumen frutas y verduras. La procedencia de estos alimentos es diversa, incluyendo la cafetería universitaria. Con relación a las bebidas que se ingieren, el tipo es variado y solamente un cuarto de la población ingiere agua simple.
En general, a la mayoría de los alumnos les gustan los alimentos que consumen, sin embargo llama la atención que a pesar de que saben que no son saludables los siguen consumiendo afirmando que los consumen por la necesidad de satisfacer el hambre, por el gusto y la economía. En esto han exteriorizado su pasión y se ha convertido en un bito voluntario e involuntario, ejecutado de manera consciente y de manera inconsciente. Otro factor que se agrega es las causales de la obesidad es que mayoría de los alumnos no realiza ninguna actividad deportiva.
Se pudo identificar que los estudiantes han adquirido patrones de comporta- miento identificables (estilos de vida), definidos por la interacción de sus gustos personales o predilecciones, la oferta de alimentos en la región (interacciones sociales) y la posibilidad económica para adquirirlos (condiciones socioeconómicas) (OMS, 1998). Estas conductas, convertidas en rutinas, han adquirido gran peso para su consolidación y mantenimiento, como dice Sánchez (2008), convirtiéndose en prácticas definidas que esquematizan su mundo representado. Los estilos de vida de los estudiantes se delinean por la aplicación de los esquemas y la estructura que han ido organizando sus prácticas en el plantel de la Universidad (espacio social). Así se crea el espacio donde se encuentran los estilos de vida ya que en él se ha generado la transferencia: transposiciones sistemáticas impuestas por las condiciones particulares de su práctica, como describe Bourdieu (2002).
Así, la existencia de los comercios del entorno del plantel, como pequeños lo- cales y negocios de cadenas en la plaza comercial, la poca atracción de la venta de alimentos de la cafetería y el gusto por los alimentos que venden en el entorno (con valor nutrimental no adecuado), son parte del sistema simbólico de los alumnos. Aunado a lo anterior, la interacción dinámica con sus compañeros, la circunstancia social variables, como la falta de un horario establecido para tomar sus alimentos, se anteponen a los conocimientos de los estudiantes que repiten día a día el consumo de alimentos, como un esquema aprendido de manera no consciente. Así se crea en ellos en un bito, mismo que permite su consolidación y mantenimiento (Sánchez, 2008) y dificulta a los alumnos utilizar sus conocimientos sobre una dieta saludable o realizar acciones que les permitan hacer los cambios para tener estilos de vida saludables.
Se puede concluir que a pesar del conocimiento que tiene el alumnado sobre la problemática de la obesidad y el sobrepeso, es el espacio social el que contribuye a que moldeen y adquieran bitos alimentarios que les son dañinos. Estas aportaciones son importantes, ya que, para atender la obesidad desde la visión preventivista, hay que considerar los aspectos sociales asociados que se convierten en causales, lo que obliga a ir de la contemplación viva al pensamiento abstracto y de éste a la práctica social para diseñar e implementar programas de Educación para la Salud.


A pesar de que la universidad sigue la política de ofrecer a tras de la cafetería alimentos sanos a los estudiantes, ellos prefieren consumir los que se ofrecen en la calle, que se caracterizan por ser hipercalóricos. Además, la mayoría de los alumnos consume entre comidas alimentos de los denominados chatarraasí como dulces y caramelos, siendo menos frecuentes los que consumen frutas y verduras. La procedencia de estos alimentos es diversa, incluyendo la cafetería universitaria. Con relación a las bebidas que se ingieren, el tipo es variado y solamente un cuarto de la población ingiere agua simple.
En general, a la mayoría de los alumnos les gustan los alimentos que consumen, sin embargo llama la atención que a pesar de que saben que no son saludables los siguen consumiendo afirmando que los consumen por la necesidad de satisfacer el hambre, por el gusto y la economía. En esto han exteriorizado su pasión y se ha convertido en un bito voluntario e involuntario, ejecutado de manera consciente y de manera inconsciente. Otro factor que se agrega es las causales de la obesidad es que mayoría de los alumnos no realiza ninguna actividad deportiva.
Se pudo identificar que los estudiantes han adquirido patrones de comporta- miento identificables (estilos de vida), definidos por la interacción de sus gustos personales o predilecciones, la oferta de alimentos en la región (interacciones sociales) y la posibilidad económica para adquirirlos (condiciones socioeconómicas) (OMS, 1998). Estas conductas, convertidas en rutinas, han adquirido gran peso para su consolidación y mantenimiento, como dice Sánchez (2008), convirtiéndose en prácticas definidas que esquematizan su mundo representado. Los estilos de vida de los estudiantes se delinean por la aplicación de los esquemas y la estructura que han ido organizando sus prácticas en el plantel de la Universidad (espacio social). Así se crea el espacio donde se encuentran los estilos de vida ya que en él se ha generado la transferencia: transposiciones sistemáticas impuestas por las condiciones particulares de su práctica, como describe Bourdieu (2002).
Así, la existencia de los comercios del entorno del plantel, como pequeños lo- cales y negocios de cadenas en la plaza comercial, la poca atracción de la venta de alimentos de la cafetería y el gusto por los alimentos que venden en el entorno (con valor nutrimental no adecuado), son parte del sistema simbólico de los alumnos. Aunado a lo anterior, la interacción dinámica con sus compañeros, la circunstancia social variables, como la falta de un horario establecido para tomar sus alimentos, se anteponen a los conocimientos de los estudiantes que repiten día a día el consumo de alimentos, como un esquema aprendido de manera no consciente. Así se crea en ellos en un bito, mismo que permite su consolidación y mantenimiento (Sánchez, 2008) y dificulta a los alumnos utilizar sus conocimientos sobre una dieta saludable o realizar acciones que les permitan hacer los cambios para tener estilos de vida saludables.
Se puede concluir que a pesar del conocimiento que tiene el alumnado sobre la problemática de la obesidad y el sobrepeso, es el espacio social el que contribuye a que moldeen y adquieran bitos alimentarios que les son dañinos. Estas aportaciones son importantes, ya que, para atender la obesidad desde la visión preventivista, hay que considerar los aspectos sociales asociados que se convierten en causales, lo que obliga a ir de la contemplación viva al pensamiento abstracto y de éste a la práctica social para diseñar e implementar programas de Educación para la Salud.


De la investigación realizada anteriormente y basándome en los datos obtenidos de mis compañeros universitarios podemos ver que la obesidad ha aumentado en la población Universitaria, dejando un amplio margen de malos hábitos alimenticios en estos jóvenes; podemos decir que estos malos hábitos se deben a las presiones escolares, de trabajo y personales que sufren algunos de ellos.

Si bien son personas ocupadas y no tienen el tiempo suficiente para poner atención a su alimentación es necesario tomar cartas en el asunto educándolos para que no pongan pretextos como los anteriores y simplemente tengan una cultura alimenticia general, lo que beneficiará no solo a ellos y a su salud, sino a los productores y vendedores de alimentos saludables.



Universidad Nacional Autónoma de México.
Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Azcapotzalco.




Articulo individual sobre el proyecto de equipo:
HÁBITOS ALIMENTICIOS CAMBIAN LA VIDA.




Alumna: Salazar Meléndez Susana.
Profesora: Leticia Santa María Gallegos.
Equipo: Libro entintado.
Grupo: 613.
Fecha de entrega: 25 de abril del 2014.






         Hábitos alimenticios cambian la vida. 


Actualmente, los hábitos alimenticios que tiene la población mexicana no son lo suficientemente buenos. Pues  la Organización de las Naciones Unidas (ONU), dice que México tiene la peor dieta y hábitos alimenticios, ya que ocupa el primer lugar en obesidad y sobrepeso con 32% de la población.
Colocando así a México, entre los cinco peores países del mundo esto refiriéndose a los hábitos alimenticios. Teniendo conocimiento de que la población mexicana tiene malos hábitos alimenticios, los nutriólogos se preocupan cada vez más por este problema.
Pues las futuras generaciones de jóvenes pueden adoptar estos malos hábitos en su alimentación. Desafortunadamente el Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Azcapotzalco (C.C.H.Azcapotzalco) no queda fuera de este problema, pues también se puede observar que los alumnos presentan problemas en sus hábitos alimentarios.

  Espera ¿Qué es un hábito alimenticio?
Es el patrón de alimentación, que diariamente las personas siguen, esto incluye sus preferencias alimentarias y las influencias tanto de su familia como de su cultura, país o comunidad.

¿Porque son importantes?
Son importantes porque estos son los que nos  ayudan a mantenernos sanos y fuertes, es muy importante llevar una alimentación adecuada. No solo es importante la cantidad de alimentos que comemos, sino también su calidad. Ya que ambas influyen en el mantenimiento adecuado de nuestra salud.
No todo es miel sobre hojuelas.
Aunque los nutriólogos, han explicado el tema de hábitos alimenticios varias veces. La población mexicana entre ellos los alumnos del C.C.H.Azcapotzalco no estoy diciendo que todos pero si un grupo considerable sigue sin tener conocimiento claro de lo que son los hábitos alimenticios, como se llevan a cabo y las causas y  consecuencias que traen si estos son inadecuados.
Prueba de ello, son los resultados que arrojó una encuesta practicada a los alumnos de entre 15 - 19 años de dicho plantel.
Pues un 42% de los estudiantes encuestados, tienen una idea incorrecta o incompleta sobre lo que es en realidad un hábito alimenticio. Mientras también observamos, que un 52% de los alumnos se saltan por lo menos una comida y esto poniéndolos en riesgo de tener enfermedades pues tienen hábitos alimenticios inadecuados.  
Por el contrario, podemos notar según los resultados que solo el 29% de los alumnos encuestados deja de comer por razones inadecuadas, y el 71% cuando está satisfecho. Desafortunadamente el 66% de los alumnos, no toma el agua suficiente siendo vulnerables a enfermedades, porque se menciona el agua, porque es indispensable en los procesos digestivos y esta se debe de incluir siempre en nuestros hábitos alimenticios.
Además, gracias a los malos hábitos alimenticios que algunos estudiantes del plantel tienen, acarrean enfermedades con ellos y sus familiares, como son hipertensión, diabetes, gastritis, colitis obesidad entre otras. Siendo el 86% los alumnos enfermos, de alguna enfermedad mencionada anteriormente, y solo el 47% ha consultado a algún especialista para tratarse y mejorar sus hábitos alimenticios.  
Se recomienda que los hábitos alimenticios sean buenos, púes así nosotros podremos elegir alimentos saludables y en consecuencia crecer sanos, fuertes y podremos realizar nuestras actividades diarias. Pues por el contrario si tenemos malos hábitos alimenticios, puede acarrear enfermedades dolorosas.
Consumir pocos o demasiados alimentos de una forma desbalanceada, tiene consecuencias que pueden ser muy graves. Por ejemplo a la falta de nutrimentos puede haber desnutrición, anemia entre otros y por otro lado si se consumen cantidades excesivas puede presentarse obesidad, hipertensión, diabetes entre otras. Así que hay que tener cuidado al hacer hábitos alimenticios.

¡A comer! Hábitos alimenticios saludables.
 Un hábito alimenticio saludable es aquel que incluye alimentos de todos los grupos y en las cantidades suficientes para cubrir nuestras necesidades: Obtener la energía y los nutrientes necesarios para vivir sanamente. 
Recuerda entonces:
ü  Tener hábitos alimenticios buenos en tu dieta completa, equilibrada, higiénica, suficiente y variada y tomar suficiente agua 2 a2.5  litros al día.
ü  Hacer las 5 comidas obligatorias en el día siendo estas: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.
ü  Meter entre todas tus actividades la actividad física pues te ayudara a largo plazo en tu salud y belleza.









Universidad Nacional  Autónoma de México
Colegio de Ciencias y Humanidades
Plantel Azcapotzalco

Taller de Comunicación
Nota sobre Hábitos alimenticios

Profa.: Leticia Santa María Gallegos
Alumno: Mendoza Colmenares Gerardo
Grupo: 613




Los hábitos alimenticios se transmiten de padres a hijos y así sucesivamente, y están influidos por factores como el lugar geográfico, el clima, la vegetación, la disponibilidad de la región, pero también tienen que ver la capacidad de adquisición, la forma de selección y preparación de los alimentos y la manera de consumirlos en los horarios que a veces tenemos. Y este puede ser el caso de cualquier estudiante.
Es casi obvio, como los estudiantes no se alimentan de la manera adecuada y eso no solo afecta en su desempeño escolar, sino también su vida diaria.

Todos necesitamos alimentos

Los alimentos son lo único que proporciona energía y diversos nutrimentos necesarios para crecer sanos, fuertes y poder realizar las actividades diarias., como fuese las actividades físicas o las escolares.
Ninguna persona logra sobrevivir sin alimento, y la falta de alguno de los nutrientes que consumiríamos en la ingesta diaria ocasionaría problemas graves en la salud física y mental.

Sin embargo, no se trata solo de comer por comer, eso sería gula, sino de obtener por medio de la comida los nutrimentos necesarios para poder realizar todas nuestras funciones según el tipo de vida que llevemos.

Consecuencias de una dieta desequilibrada

Consumir pocos o demasiados alimentos y de forma desbalanceada, tiene consecuencias que pueden ser muy graves: por un lado si faltan algunos nutrimentos en el organismo, hay desnutrición, que es muy grave y frecuente en niños y en varios casos, adolescentes, de todos los ámbitos sociales, y por otro si se comen cantidades excesivas se puede desarrollar obesidad.

Por ello, la alimentación de los adolescentes debe ser:


Completa, incluyendo en los tres alimentos principales del día: desayuno, comida y cena, alimentos de los tres grupos:

-Cereales y tubérculos que proporcionan la energía para poder realizar las actividades físicas, mentales, intelectuales y sociales diarias.

-Leguminosas y alimentos de origen animal que brindan proteínas para poder crecer y reparar los tejidos del cuerpo.


-Frutas y verduras, que  contienen vitaminas minerales para conservar  la salud y que el cuerpo funcione adecuadamente.

-Agua, para ayudar a que todos los procesos del cuerpo se realicen en la forma correcta y porque ella forma parte de nuestro cuerpo en forma importante.

Esta nota está enfocada a dar información de que debemos consumir a diario para evitar problemas de mala alimentación, consecuencia de malos hábitos alimenticios, y aunque aquí yo escriba lo que necesita el cuerpo humano, es claro que no todos somos iguales y es por eso que deberíamos de acudir a un especialista en la materia, para así poder tener una vida sana y plena.









CCH Azcapotzalco

Taller de Comunicación II

Profesora: Leticia Santa María Gallegos

Alumno: Oscar Eduardo Ramírez Morales

Grupo: 613

Entrega: 05/05/14


Artículo de investigación
Hábitos Alimentarios
¿Qué son los hábitos alimentarios?
Se pueden definir como los hábitos adquiridos a lo largo de la vida que influyen en nuestra alimentación. Llevar una dieta equilibrada, variada y suficiente, acompañada de la práctica de ejercicio físico es la fórmula perfecta para estar sanos. Una dieta variada debe incluir alimentos de todos los grupos y en cantidades suficientes para cubrir nuestras necesidades energéticas y nutritivas.
Importancia de los hábitos alimentarios saludables
Para mantenernos sanos y fuertes es muy importante tener una alimentación adecuada. No sólo interesa la cantidad o porción de los alimentos que ingerimos, sino también su calidad, ya que ambas influyen en el mantenimiento adecuado de nuestra salud. Para poder elegir el menú más saludable necesitamos saber qué nutrientes nos aporta cada alimento.
https://www.williner.com.ar/fe/images/habitosalimentarios/blue_right.gifhttps://www.williner.com.ar/fe/images/habitosalimentarios/blue_left.gif
Guía para una alimentación equilibrada
Esta gráfica, es una guía muy sencilla que nos sirve para escoger los alimentos, su proporción y frecuencia con la que debemos incluirlos en nuestra dieta, a fin de lograr una alimentación sana, variada y equilibrada.
Esta elipse, basada en la “Gráfica de la Alimentación Saludable”
de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas (AADyND)
se lee de derecha a izquierda en forma ascendente y
está formada por 6 grupos de “alimentos fuente”,
que son aquellos que contie
nen mayor cantidad de
sustancias nutritivas o bien que las contienen en
forma altamente biodisponible.

Ellos son, en orden de importancia nutricional:
  • Cereales, sus derivados y legumbres secas,
  • Verduras y frutas,
  • Leche, yogur y quesos,
  • Carnes y huevos,
  • Aceites y grasas,
  • Azúcar y dulces,
y además se incorpora el agua potable por ser vital
para el desarrollo de los procesos biológicos.
¿Qué comemos los mexicanos?
     En la dieta de los mexicanos la fuente principal de energía son los cereales, como el maíz, que se consume en muy diversas formas, el trigo y el arroz; las leguminosas, como los frijoles y las lentejas.
     Los cereales tienen un alto contenido de carbohidratos y las leguminosas además contienen proteínas, fósforo y hierro.
     La forma de preparación de la tortilla en México, maíz cocido en agua con cal, y la cantidad en la que se consume, la convierte en una fuente muy importante de calcio.
http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSvrrnyT7gi-T5wJg679XbbNaqvLc-yQ2AppMwk_A234XGiz5r6     También se cuenta en toda la República Mexicana con una gran variedad de frutas y legumbres que forman parte importante de la alimentación y que son fuente de vitaminas y minerales, tales como el chile, aguacate, chayote, flor de calabaza, papa, camote, plátano, guayaba, limón, mandarina, papaya, mamey y zapote para nombrar sólo algunas. La gran variedad de frutas que existe en México hace muy populares las aguas frescas, que son bebidas sanas y ricas en vitaminas.
     El mexicano consume también carne de res, cerdo, pollo y vísceras, como hígado, panza de res, y algunos embutidos como la longaniza. Todos estos alimentos agregan a la dieta una cantidad considerable de proteínas, grasas y minerales, especialmente hierro y vitaminas del complejo B.
     Sin embargo, a pesar de la variedad de alimentos ennumerados, la dieta del mexicano no siempre es la más adecuada.
     La fritura es el método de cocción más usual, lo que añade gran cantidad de grasa a la dieta. Por otra parte, se consume una gran cantidad de refrescos embotellados y alimentos "chatarra" que no contienen elementos nutritivos de calidad y que en muchas ocasiones sustituyen a otros alimentos, como las frutas, verduras, leche y huevos.
http://www.yomeamomas.com/wp-content/uploads/2013/05/10444511_xl.jpg     La disponibilidad y el costo de los alimentos también influye en la selección que se hace de ellos. Por eso, se debe consumir los alimentos que se produzcan en la región que se producen y las frutas y verduras características de cada época del año, pues éstos son más baratos y de mejor calidad.







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